Mariposas. 
Una de las mejores analogías del proceso creativo es la transformación vital de la mariposa que, como la idea, alcanza en su último estadio la perfección y su máxima belleza.
Búhos. 
La creatividad es un proceso nocturno en el que las ideas transcurren en un ir y venir empujadas por la búsqueda del acierto. Es precisamente la vista la que confiere al búho la razón de su ser, emprendiendo el vuelo en busca de la presa, la idea que alimenta sus entrañas, para finalmente devorarla y saciar así sus más primarios instintos, que no son otros que la búsqueda.