Problema.
La competencia entre las cadenas hoteleras durante la campaña de verano es salvaje, pero todas tienen un denominador común: utilizan las mismas imágenes de sol y playa y los mismos recursos para publicitarse.

Solución.

Diseñar una estrategia  completamente distinta que nos diferencie de la competencia y nos aporte notoriedad. Todas las cadenas hoteleras dicen que sus hoteles están donde está el verano. Por eso nosotros decidimos darle la vuelta y afirmar que donde está IBEROSTAR, está el verano. Y si esto es así, era lógico que todos aquellos los lugares que no tenían verano quisieran un IBEROSTAR que lo trajera consigo. Para demostrarlo fuimos a los rincones más fríos de Europa a grabar 3 documentales con tres protagonistas muy especiales que pedían su IBEROSTAR: un alcalde finés, una agente inmobiliaria rusa y un sueco emprendedor del bronceado. Ellos y su frío entorno se convirtieron en el eje central de nuestra campaña veraniega.